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 Conéctate y libera tu interior

Actívate y espanta el sedentarismo

 Javier Calvo - Unsplash, Algunos derechos reservados - CC.

Si sudar no te gusta, hacer deporte te da pereza y si la sola idea de ir al gimnasio te quita el sueño, esto te puede interesar.

Ponerse en movimiento y empezar a ejercitarse no es algo puramente estético, es un hábito que mejora tu salud física y emocional, ayudándote a mantener tu cuerpo en forma y mejorando tu autoestima y emociones. Olvídate de las excusas y los pretextos, no dejes que la lluvia, la ropa inadecuada, la falta de tiempo o ese bocado extra de postre te alejen de lo que siempre has soñado.

La falta de actividad física trae muchas consecuencias negativas que van más allá de simplemente no poder subir la cremallera de tu pantalón. Estas son algunas:

• Aumenta el riesgo de muerte prematura
• Duplica el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II
• Dificultad para abandonar el tabaquismo y seguir una dieta saludable
• Sobrepeso. Aunque existen delgados sedentarios con los mismos riesgos de salud.
• Disminución de hormonas y enzimas protectoras haciendo que la comida esté más tiempo en el intestino, disparando las posibilidades de desarrollar cáncer de colon.
• Problemas de sueño.
• Reduce el riesgo de desarrollar demencia senil
• Perdida del tejido muscular para realizar actividades cotidianas
• Mayor susceptibilidad a la depresión.
• Menor resistencia a gripas y resfriados.

No necesitas convertirte en una maratonista olímpica ni hacer 3 horas diarias de ejercicio para gozar de los beneficios de un cuerpo activo, solo bastan 30 minutos al día, puedes bailar, caminar, hacer yoga, subir escaleras, montar en bicicleta. Recuerda que el ejercicio es acumulativo y existen diversas formas de ponerte en movimiento.

Beneficios del ejercicio:

  • Aumenta tu masa muscular, fuerza y flexibilidad.
  • Mejora la calidad de sueño.
  • Mejora la circulación y la oxigenación del cuerpo.
  • Favorece la eliminación de toxinas. Mejorando la apariencia de piel, pelo y uñas

Haz ejercicio pensando en tu salud, en tu bienestar y en tu calidad de vida presente y futura.

  • No necesitas la aprobación de otros: quiere y acepta tu cuerpo. Recuerda que es el único lugar que tienes para vivir y debes cuidarlo.
    • El dolor no es una excusa para abandonar el ejercicio: es normal que los músculos duelan después de hacer ejercicio y más si llevas siglos sin moverlos. Aumenta poco a poco la intensidad del ejercicio y estira bien antes y después de la práctica
    • Vamos por partes: El ejercicio debe ser progresivo. Al principio, no te impongas rutinas pesadas o difíciles de cumplir porque, como no tienes el hábito forjado, es muy posible que no puedas mantenerlo y quedes frustrada. Para empezar un hábito duradero ponte pequeñas metas que sean muy fáciles de cumplir, esto te ayudará a mantenerte motivada y poco a poco tu cerebro se irá acostumbrando a la nueva dinámica.

Aunque hacer ejercicio al aire libre es muy saludable porque el sol ayuda a fijar la vitamina D; si te da pereza salir de tu casa, en internet hay miles de videos y rutinas que puedes hacer cuando quieras.

Si lo que buscas con el ejercicio es bajar de peso, recuerda esta proporción el 30% es ejercicio el 70% lo que comes.

¿Qué te motiva para hacer ejercicio?