Loading...
 Energízate y nutre tu cuerpo

¿Problemas digestivos? Descubre qué tan sensible eres al gluten

El Trigo una de las principales fuentes de gluten

El Trigo una de las principales fuentes de gluten

 Jorge Andrés Paparoni Bruzual - Flickr, Algunos derechos reservados - CC.

Si esta proteína te está jugando una mala pasada, descubre dónde se oculta y aprende cómo mejorar tu salud a través de una buena alimentación.

Si, al igual que yo, eres una apasionada por la nutrición saludable, seguramente has oído hablar del gluten y de algunas recetas y productos que lo evitan. Antes de decidir eliminarlo o no de tu dieta, debes estar bien informada al respecto, saber bien qué es y qué beneficios te trae eliminarlo, pero sobre todo debes aprender a oír tu cuerpo e identificar si tienes sufres molestias o reacciones negativas al consumirlo.

¿Qué es?
El gluten es una proteína presente en el trigo, el centeno, la cebada y sus derivados. Esta palabra significa “pegante” en latín, y se usa en todas las masas de pastelería, como pan, galletas, pastas, pizza, entre otros. Esta proteína, que funciona como aglutinante, ayuda a darle consistencia a muchos alimentos. El gluten es tan rico en contenido proteínico que, en preparaciones como el seitán, reemplaza la carne en dietas vegetarianas.

Sin embargo, esta proteína no es bien tolerada por todos los organismos y hay algunas personas que tienen de sensibilidad al gluten y otras sufren de enfermedad celíaca.

Enfermedad celíaca
Es cuando el sistema inmunológico, ante la presencia de gluten, ataca el propio cuerpo, afectando las vellosidades del intestino delgado y su capacidad para absorber los nutrientes de los alimentos. Sin suficientes nutrientes, el cuerpo no puede generar la energía necesaria para funcionar bien. Las consecuencias pueden ser malnutrición, pérdida excesiva de peso, anemia, osteoporosis, diabetes, irritabilidad y diferentes complicaciones gastrointestinales.

La enfermedad celíaca es genética, mientras algunas personas nacen con ella, otras la desarrollan en diferentes momentos de la vida. Para identificarla es necesario hacer un examen de sangre. De salir positivo, se suele confirmar el diagnóstico a partir de una biopsia del tejido del intestino delgado.

A pesar de ser una condición que no puede ser curada, con una dieta estricta y permanente, libre de gluten, las personas que la padecen, pueden evitar el malestar y sus posibles complicaciones.

Sensibilidad al gluten
Son personas que no procesan bien el gluten pero no padecen de la enfermedad celíaca. Aunque estas dos condiciones comparten algunos síntomas, la sensibilidad al gluten no genera los anticuerpos que afectan al intestino delgado. Las personas que padecen de la sensibilidad al gluten no celíaca, pueden presentar algunos de los siguientes síntomas: dolor en los músculos y articulaciones, cosquilleo en las extremidades, dolores de cabeza, problemas digestivos; diarrea, ardor en la boca del estómago, sensación de pesadez, y algunas condiciones mentales y emocionales como: depresión, ansiedad, fatiga, dificultad para pensar con claridad. Todos estos síntomas desaparecen después de un tiempo de dejar de consumir gluten.

Ojo: A pesar de lo mucho que puedas leer e informarte, si sientes que tu organismo no reacciona bien al consumo de gluten, es importante que te hagas todos los exámenes. A partir del diagnóstico podrás tomar decisiones acertadas en tu alimentación y en tu cotidianidad para mantener una buena salud y evitar complicaciones.

Nuevos retos
Aunque es fácil identificar qué productos contienen trigo, avena o cebada a simple vista, existe un espectro enorme e inesperado de productos contienen gluten como: alimentos procesados, algunas mieles y jarabes, salsa de soya, artículos de aseo, cosméticos e incluso en medicamentos. Si tienes que dejar el gluten, no pases nada por alto, pregunta y mantente alerta, solo así podrás identificar qué productos son buenos para ti.

Contaminación indirecta
Las respuestas negativas del organismo frente a la presencia de gluten son independientes de la cantidad ingerida. Incluso una pequeña borona puede desencadenar un proceso de malestar o la respuesta autoinmune. Por esa razón, es fundamental investigar sobre los productos y sus procesos de producción. Aunque parece excesivo, el proceso de preparación también cuenta a la hora de seleccionar productos libres de gluten.

Hay muchos productos que no contienen gluten como ingrediente principal, pero han sido tratados en máquinas que se usaron para procesar trigo, abriendo la posibilidad a residuos de esta proteína. Algunas empresas asumen la responsabilidad de señalar en los empaques de sus productos si estos pueden contener rastros de ingredientes con gluten. Sin embargo, esta advertencia no está regulada y no es obligatoria.

La contaminación indirecta se da en procesos industriales, en restaurantes e incluso en tu propia casa. Para que un alimento sea libre de gluten, no se puede perder el rigor en su manipulación.

Una vida sin gluten
Mantener una dieta libre de gluten pareciera ser un gran reto, pero te aseguro que es posible llevar una alimentación saludable y deliciosa. Lo importante es generar una consciencia, informarte y explorar con otros ingredientes. Solo necesitas poner más atención en algunos detalles de tu alimentación que usualmente pueden pasar desapercibidos.

En resumen…

- Asesórate: Una dieta libre de gluten también tiene que ser saludable y balanceada, toma decisiones de la mano de un especialista. También existen grupos de apoyo en los que se comparten experiencias y recetas. Adicionalmente hay muchos artículos en internet y libros que contienen información muy valiosa para este cambio de vida. La buena noticia es que la conciencia que se ha generado sobre este tema va en aumento y cada vez hay más opciones libres de gluten.

- Aprende a leer las etiquetas: Este es un requisito para que puedas tomar buenas decisiones. Entre mejor lo hagas, más fácil podrás rechazar o integrar nuevos productos en tu dieta.

- Si dudas, descártalo: Si la información no está completa, si el encargado del restaurante duda sobre detalles del proceso del alimento, si no sientes confianza en el producto, no te arriesgues. Sé una consumidora activa, pregunta, si es necesario, asegúrate llamando directamente a los productores. Recuerda que tus pasos deben ser firmes y seguros.

- Evita alimentos procesados: Frente a la dificultad de encontrar información confiable sobre la preparación y contenido del producto o frente al riesgo de contaminación indirecta, una buena decisión es optar por lo natural e ir a la fuente. Las frutas, verduras, carnes, huevos, nueces que no han sido procesados, pueden convertirse en una fuente segura y sana de tu dieta libre de gluten.

No tengo que…. Pero quiero
Si el gluten no te genera malestar, ni has sido diagnosticada con alguno de estas enfermedades y aún así te interesa eliminarlo de tu dieta, ¡puedes hacerlo! pero recuerda que una dieta libre de gluten puede ser saludable o no, dependiendo de los alimentos que decidas consumir. Si quieres llevarla a cabo, debes tener en cuenta los alimentos que te proporcionan la suficiente proteína y la fibra que tu cuerpo necesita para funcionar bien. Independiente de la dieta que decidas seguir, lo importante es que te alimentes de forma consciente: la comida debe nutrir tu cuerpo y ofrecerte felicidad, energía. Puedes revisar algunas de estas recetas que he desarrollado, explorando el universo libre de gluten.