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¿Qué eres tú, ácida o alcalina? 2

Los vegetales de hojas verdes son ideales para subir la alcalinidad del cuerpo.

Los vegetales de hojas verdes son ideales para subir la alcalinidad del cuerpo.

 Jeremy Bronson - Flickr, Algunos derechos reservados - CC.

Tener un pH en el nivel correcto te ayuda a mejorar la calidad de vida. Descubre en qué nivel estás.

En mi aventura hacia el bienestar he ido encontrando información súper valiosa y aprendiendo algunos tips sobre el funcionamiento del cuerpo, los cuales he aplicado en mi propia vida con resultados increíbles y quiero compartirlos contigo para que tengas una vida más saludable y más feliz.

Una de las grandes revelaciones que cambió mi vida y mi forma de relacionarme con la comida fue entender cómo el pH del cuerpo influye en la salud. Si ya oíste hablar de esto tal vez encontrarás nueva información para que te mantengas en balance, si no… descubre de qué se trata.

Como no pretendo darte una clase de química, lo único que realmente debes saber sobre el pH, es que es una escala que va de 0 a 14 y sirve para medir qué tan ácida o alcalina es una sustancia. Todo lo que está en un nivel de 7 se considera neutro, si está por debajo de este rango es ácido y si está por encima es alcalino.

Como el pH de tu cuerpo también se clasifica de la misma forma, es importante que sepas cuál es el nivel que más te conviene. Algunos órganos como la piel, la vagina o los intestinos tienden a ser un poco más ácidos, ayudando a defendernos de bacterias nocivas. Mientras que sustancias como la sangre, la saliva, la linfa, entre otras, son más alcalinas.

Seguramente te estarás preguntando, si cada órgano tiene un pH para funcionar ¿cómo hago para darle a cada uno lo que necesita? ¡Cero estrés! Para mantener el cuerpo funcionando correctamente, debes saber que este balance no va a aparecer como por arte de magia, debes construirlo y tu mejor aliada para esto es la sangre.

El pH de la sangre es la clave para mantenerte en balance. Recuerda que esta siempre debe estar ligeramente alcalina o de lo contrario empezará a quitarle minerales al cuerpo -como calcio, magnesio, potasio- para mantenerse en el lado correcto de la escala. Este robo de nutrientes afecta principalmente a los huesos, dientes causando muchos problemas de salud.

Síntomas de un cuerpo demasiado ácido:

  • Falta de energía y motivación
  • Problemas dentales y de encías
  • Resequedad de piel, labios, pelo y uñas quebradizas
  • Intestinos inflamados, diarrea, ardor al orinar
  • Dolor en articulaciones, tendinitis, calambres, ciática
  • Descalcificación ósea (osteoporosis)

¿Sabías que el cáncer necesita de un ambiente ácido para vivir y multiplicarse? En efecto, las células cancerígenas se duermen cuando viven en ambientes alcalinos de 7.365 y mueren si su ambiente es superior de 8.5. La alcalinidad del cuerpo se puede lograr de una forma fácil y es una de las mejores armas naturales para luchar con esta enfermedad que ha cobrado millones de vidas.

Aprende cómo hacer tu pH más alcalino:

La comida es la clave para lograrlo, solo debes saber qué alimentos son los mejores para ti y cuales debes evitar. Decide bien, es muy fácil.

Evita: la comida frita, la repostería industrial, la comida procesada y embutida, así como la mantequilla, la leche, los medicamentos, los dulces y chocolates con azúcar, el café, las bebidas alcohólicas y las gaseosas. Su pH ácido hará que tu cuerpo pierda el balance y deba hacer un gran esfuerzo para recuperarlo.

¿Y cómo se clasifican frutas como la naranja o el limón?

El pH real de alimentos como la naranja o el limón son ácidos, pero su efecto en el pH del cuerpo es alcalino, así que no te confundas. Así como los libros no se pueden juzgar por su portada, a los alimentos tampoco por su sabor.

Estos son algunos alimentos que te ayudarán a mantenerte súper alcalina, decídete por ellos y goza de todos sus beneficios:

Prefiere: Espárragos, zanahorias, coliflor, apio, pepino cohombro, las hojas verdes –acelga, espinaca, lechugas-, remolacha, calabacín, quinua, amaranto, frijol, banano, limón, mango, manzana, melón, aguacate, papaya, semillas de chía y sésamo, almendras, coco, entre otros.

Recuerda que el cuerpo, aunque es una maquina sorprendente, no tiene la capacidad de producir sus propios nutrientes y por eso debe consumirlos. Así que dale solo lo mejor. Recuerda que cada bocado cuenta y las frutas y las verduras, aparte de ser naturales y deliciosas, te ayudan a crear el balance que tu cuerpo necesita para funcionar bien.

Trata de que al menos el 80% de los alimentos que comes sean alcalinos, estos te ayudarán a subir el pH del cuerpo y a encontrar el bienestar. Sin embargo, existen otras formas para complementar tu alcalinidad que deberías conocer y practicar para mantenerte saludable.

Otras formas de estar alcalina:

  • Una forma de ayudarle tu cuerpo a crear el balance es activarlo y ponerlo en movimiento. Ejercicios sencillos como una caminata en la mañana hasta la práctica de deportes, son formas increíbles para regular el pH. Los expertos sugieren que la actividad física mínima para los adultos es de una hora diaria. Así que ponte tus tenis y vuélvete alcalina.
  • Si al igual que yo, debes repartirte entre la casa, el trabajo, los hijos y no logras tener esa hora para ti. Recuerda que el ejercicio es acumulativo y que a lo largo del día puedes hacerlo. Camina más, usa las escaleras en vez del ascensor, juega con tus hijos, pasea tu mascota. Sé creativa e integra el movimiento a tu cotidianidad.
  • El pH del agua por lo general es neutro, pero algunas empresas al tratarla con cloro y fluor supuestamente para “descontaminarla”, hacen que pierda gran parte de sus minerales originales. Una forma de volverla alcalina y más saludable es pasándola por filtros ionizadores que ya están disponibles en el mercado o también puedes subir su pH con un método casero, que es muy fácil y económico. Descúbrelo aquí.

En resumen…

Para crear un pH balanceado solo necesitas aumentar el consumo de frutas y verduras; bajarle a los fritos, embutidos y procesados; subir la alcalinidad del agua que consumes y hacer más ejercicio. Ponte mini-metas y haz que estos pequeños cambios en tu rutina se vuelvan hábitos que te traigan grandes beneficios.

¡Vuélvete alcalina y comenta los cambios que has experimentado!